Por Karen Delgado

Falta mayor sensibilidad y justicia por parte de las autoridades, así fue como calificó el Cardenal Alberto Suárez Inda la propuesta que el gobierno federal presentó para promover reformas a la constitución para la aprobación del matrimonio del mismo sexo y la adopción.

“Respetamos a las autoridades pero como ciudadanos también debemos tener la objeción de consciencia podemos pedir a las autoridades que aunque no tengan convicciones religiosas nadie se los puede exigir, si tengan sensibilidad para tutelar, cuidar las instituciones que son la principal base de la sociedad”.

Suárez Inda consideró que el gobierno se ve presionado por los distintos movimientos que se presentan de manera internacional para lograr la aprobación del matrimonio del mismo sexo.

“Es lamentable que, presionados por movimientos internacionales, declaren estas cosas que confunden, porque hay que llamar por su nombre a las cosas, el matrimonio ha sido y seguirá siendo la unión de un hombre de un hombre y una mujer con la posibilidad de engendrar de transmitir la vida, puede haber otro tipo de relaciones y uniones”.

Definitivamente la iglesia no acepta este tipo de matrimonios, agrego el Cardenal, pues dijo que sería ofender a Dios y traicionar la conciencia, “preferimos que nos lleven a la cárcel antes que hacer un acto de esos”.

Respecto a la adopción entre parejas del mismo sexo señaló que la sociedad debe respetar a los niños, ya que en caso de que dos hombres del mismo lleven a bautizar a un menor solamente uno fungirá como padre y el otro como testigo, este será bajo circunstancias distintas a la de un matrimonio entre un hombre y una mujer.

“El niño no tiene la culpa, si se puede bautizar, pero no se puede poner como hijo de dos hombres, es hijo de un hombre y una mujer, sino se conoce el nombre de la mamá se pondrá al otro señor como testigo no como otro padre”.