Por @OrlandoGoncal

Soy un convencido de que el ser humano es bueno por naturaleza. La mayor demostración de ello, son los niños. Ellos son almas inocentes, son solidarios, comparten, manifiestan todo lo que siente y piensan sin cortapisas.

Lamentablemente, con el pasar del tiempo, con las improntas que tanto la familia, la escuela y la sociedad les vamos dando, esa inocencia va desapareciendo y el niño se va transformando en adulto.

Sin embargo, si en alguna época del año, muchos adultos sacamos al niño que llevamos por dentro, es justo ahora en la navidad, y salen a flote todos esos sentimientos de fraternidad, amor, solidaridad.

Ahora, en estos días también hemos recibido algunas noticias dantescas de hechos que han ocurrido en el mundo y, que sin duda, nos afectado e impactado.

El primero de ellos, el asesinato del embajador ruso en Turquía, Andrei Karlov, quien tenía 62 años, estaba en Turquía desde 2013 y era un experimentado diplomático con más de 35 años de carrera.

Este asesinato ocurre justo un día antes de una cumbre tripartita con la participación de Rusia, Turquía e Irán en Moscú, donde se tratará de encontrar una salida a la situación en Alepo, en el norte de Siria, y acercar posturas para futuras negociaciones de Paz.

Las consecuencias de este aberrante acto cometido por un policía turco, pueden ser muy dolorosas, comenzando porque es una piedra más en el camino para encontrar la Paz en tan convulsionada y, sobre todo, el que la extracción de civiles de Alepo, se retrasará.

Si bien el atacante grito las típicas consignas que usa Isis, cuando hace atentando, las investigaciones hasta ahora parecieran indicar que es un acto aislado e individual.

El otro hecho que ha impactado al mundo fue el atropellamiento y embestido de un camión en un mercado callejero de Berlín, muy parecido al sucedido meses atrás en Niza, Francia, el pasado mes de julio.

En este último hecho 15 personas fallecieron y decenas fueron heridas.

El gobierno alemán, lo ha catalogado como un acto terrorista y, ha puesto a la población en alerta, ante la posibilidad de que pudieran ocurrir otros hechos.

Además de los muertos y heridos que este hecho ha causado, esto tendrá un gran impacto en la política de inmigración alemana, que el último año ha permitido la entrada de casi un millón de desplazados de las distintas zonas en conflicto en Siria y de algunos países africanos.

El debate sobre los desplazados y refugiados se replanteara y, hay el riesgo de que las actitudes xenofóbicas vuelvan a surgir.

Afortunadamente, el gobierno germano, si bien elevo el nivel de alerta, también le ha pedido a la población que no se deje intimidar y que sigan con sus vidas, y envían un mensaje muy claro y fuerte. El terror no se impondrá y, no hará que las vidas de los ciudadanos se limiten.

Por otra parte, tanto el gobierno turco como el ruso, plantean que seguirán avanzando en encontrar alternativas para la Paz en Siria, y en seguir adelantando sus acercamientos en sus propias relaciones bilaterales.

Ante todo este panorama, valdría recordar el 24 de diciembre de 1914, conocida como la Tregua de Navidad. En aquella ocasión, el entonces imperio alemán y las tropas británicas, hicieron un breve alto al fuego, cantaron juntos villancicos, intercambiaron regalos (básicamente chocolates, cigarrillos y whisky) y ambos bandos recogieron a sus muertos, los enterraron en “Tierra de Nadie” (el espacio entre ambas trincheras) y, les rindieron tributo de manera conjunta.

Esa tregua, en algunos lados duro horas, en otros hasta año nuevo y hay documentación que afirma que en otros casos y sitios duro hasta febrero.

Todo esto sucedió con la férrea oposición de los altos mandos militares de ambos lados, pero nuevamente, ciudadanos comunes, sencillos, humildes, pusieron el amor, la fraternidad y la solidaridad por encima de las órdenes y los intereses de los altos mandos. Si ellos lo lograron entonces, también lo podemos lograr hoy.

Así que, a pesar de los dos hechos recientes, que sin duda nos ha impactado, también no es menos cierto que como seres humanos, nuestra humanidad está básicamente formada por sentimientos que nos unen a todos, que la gran mayoría de los hombres y mujeres del mundo somos solidarios, fraternos y en estas fechas lo somos aún más.

Feliz navidad, que el año que viene, sea un gran año para todos y sobre todo, que los humanos entendamos (y logremos) vivir y convivir en Paz.

Orlando Goncalves

Consultor político, con más de 30 años de experiencia en Campañas Electorales y Marketing de Gobierno. Ha desarrollado proyectos en Venezuela, Ecuador, Bolivia, Paraguay, Perú, Argentina, México, Rep. Dominicana, El Salvador, Panamá, Guatemala, Nicaragua.

Es conferencista internacional en los temas de Campañas Electorales, Marketing de Gobierno y Liderazgo.

Web:                      www.orlandogoncalves.net

Twitter:                  @orlandogoncal

Instagram:            ogoncalvesconsultor

FaceBook:            OrlandoGoncalvesConsultor