Por @OrlandoGoncal

Las recientes elecciones en Argentina renovaron parcialmente el poder legislativo.

El presidente Macri ha podido impulsar ciertas reformas estructurales, pero, no al ritmo que quisiera, pues, era minoría en ambas cámaras. Así que, estas elecciones serian un punto de inflexión para el mandatario, ya que las reformas tienen un impacto negativo para las clases más desfavorecidas, aunque, a largo plazo pueden producir beneficios para todos, y podrá alivianar las cargas para los ciudadanos que aún la están pasando mal.

Su movimiento Cambiemos logra obtener más de 10 millones de votos, casi duplicando a su más cercano competidor, Unidad Ciudadana de la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner, la que obtuvo 5.3 millones de votos.

El gran enfrentamiento se dió en la lista al senado en la provincia de Buenos Aires, donde se concentra casi el 40% de electorado nacional. Como decimos en la consultoría política, esa era la joya de la corona y, la mayoría de los reflectores se posaron allí.
Esteban Bullrich, del movimiento Cambiemos, obtuvo una clara victoria con el 41,35%. Por su parte, Cristina Kirchner, al frente de Unidad Ciudadana, quedó en segundo lugar con el 37,27% y, Sergio Massa, de 1 País, quedó en tercer lugar con el 11,33%.

El presidente Macri logra su objetivo de ganarle a Cristina Kirchner pero, esta garantiza su regreso al Senado, lo que le permitirá obtener los fueros necesarios para blindarse ante la justicia, donde cuenta con varias causas abiertas y procesamientos, por hechos ocurridos durante su mandato.
Así que la batalla ahora se presentará en el Senado, donde Macri pasará a contar con 25 senadores, lo cual le facilitará el proceso de negociación y alianzas con otros movimientos para conseguir el apoyo de 12 senadores más y lograr la mayoría para controlar la cámara y poder acelerar las reformas.

Para Macri, la recuperación de la Argentina, pasa por la lucha frontal contra la pobreza; manifestando en su oportunidad, que “llevará un largo camino donde nadie nos va a regalar nada”, además, aseveró que “Aspiramos a más, a vivir mejor, a tener proyectos y sueños y llevarlos a cabo”.
Al conocerse los resultados electorales agregó que: “con profunda emoción por ver lo que estamos haciendo juntos” e instó a sus seguidores a “perder el miedo y la resignación”.

La coalición del presidente Mauricio Macri además logró obtener victorias interesantes al interior del país, venciendo al kirchnerismo (peronismo de centroizquierda) en 15 de las 24 provincias, incluidas las cinco más grandes del país.
Las proyecciones le otorgan hasta ahora 107 diputados, mientras que la oposición se quedaría con 145, lo cual mejora, al igual que en el senado, sus posibilidades de alianzas para hacer mayoría y darle vía expresa a muchos proyectos.

Entre las reformas y proyectos que el gobierno quiere impulsar están pendientes la Ley de Responsabilidad Penal Empresaria y la prórroga a la ley que evita los desalojos indígenas, el proyecto que penaliza la corrupción de las empresas, iniciativa fundamental para que Argentina entre a la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE).

Adicionalmente, el Gobierno tiene interés en aprobar un paquete de leyes económicas “claves” para los objetivos de cara al 2019; tales como la Responsabilidad Fiscal, Reforma Impositiva, Impuesto al cheque y un revalúo del Impuesto a las Ganancias para empresas, y el Presupuesto del 2018.

Ahora, con las duras reformas que impulsó Macri desde el primer día de su gobierno, las que le provocaron las protestas ciudadanas y que, aún no generan los beneficios prometidos a los más desfavorecidos. ¿Cómo es posible que haya obtenido una victoria tan contundente?
Son muchas las variables que habría que analizar, pero solo nombraré una. La comunicación de gobierno ha estado muy bien pensada, estudiada, estructurada, planificada y magistralmente ejecutada. Han comunicado, no informado. Han “conectado emocionalmente” con el ciudadano. Para muestra, busque en YouTube “spot de la empanada argentina 2017”.

Es una pieza brillante que comunica, conecta y emociona, donde los principales protagonistas son los ciudadanos y el presidente Macri, el complemento de la historia.

Entender la diferencia entre informar y comunicar es estratégico y, quienes actuamos en la consultoría política, soportados en la investigación social, somos muy cuidadosos, pues nuestras decisiones y consejos tienen incidencia sobre los ciudadanos de los países en que trabajamos, por lo que, la responsabilidad y la ética, priman en nuestro accionar.
Reitero, el análisis es mucho más complejo, pero, saber comunicar, es un elemento fundamental para gobernar bien. Lástima que muchos gobiernos no se dejan asesorar.
Foto: www.minutouno.com