Por: Eugenio Arangüena

La Democracia no es algo que se creó la noche a la mañana, es un sistema imperfecto que va mejorando a través del tiempo. Desde sus inicios en la antigua Grecia hasta nuestras épocas, es una forma de gobierno que busca incluir y representar a todos los sectores de la población.

En México, la constante mejora de nuestra Democracia no es la excepción. Parece increíble pero no fue hasta 1953 que las mujeres adquirieron el derecho a votar en nuestro país. Y así como ésta mejora hay mucha otras, una de las más recientes: las candidaturas Independientes.

¿Esto que significa? Tradicionalmente, para poder competir en las elecciones solo podías hacerlo través de un partido político. Pero gracias a la reforma electoral del 2007, la ley permitió que ciudadanos no afiliados a ningún partido y con el respaldo suficiente de la ciudadanía, pudiera acceder a candidaturas de elección popular.

Parece un cambio pequeño, pero sus implicaciones son muy grandes. Porque de entrada con la participación de los independientes, la oferta política crece. Una de las quejas que más se repiten en nuestra sociedad, es que no hay muchas opciones de por quien votar.

Otra de las grandes ventajas de tener candidatos independientes, es el enriquecimiento del debate. Muchas veces los partidos políticos, por el tamaño que tienen y número de personas al que representan, no quieren tocar ciertos temas “delicados” para evitar afectar intereses de terceros. Cosa que los independientes, no tienen de que preocuparse.

Por último, otro gran beneficio para nuestra democracia con la entrada de los independientes, es la competencia. Si esperamos que nuestros partidos políticos evolucionen, cuando juegan en una cancha exclusiva para ellos, estamos perdidos. Son las caras nuevas y las ideas frescas lo que va a provocar que nuestro sistema democrático mejore, incluidos los partidos.

Así que si decides votar o no por un independiente, esa es tu decisión. Pero con el simple hecho de que otras opciones aparezcan en boleta, es un cambio muy importante. No sabemos cuando pueda llegar el siguiente gran político de nuestra generación, pero mientras eso sucede, es importante que abramos el mayor número de puertas para que llegue.