Por Redacción

Cortazar, Gto.- Un grupo de representantes campesinos ejidatarios locales, recordaron el 99 aniversario del asesinato de Emiliano Zapata, con una marcha desde la entrada a la ciudad, y luego con un acto en un salón de reuniones.

El cronista vitalicio, Jorge Vera, tuvo a su cargo la crónica de los ideales de Zapata, desde su deseo de tener alianzas con otros militares y sumarlos a su causa para la revolución del sur, sin imaginar que la traición se cernía sobre él.

En la hacienda de Chinameca fue donde Zapata, y varios miembros de su Estado Mayor, fueron acribillados a traición por asistir a la invitación a una comida.

El cronista dijo también en su intervención, que el cadaver fue expuesto durante varios días ante la gente.

Y que un reportero escuchó a dos campesinos hablar en voz baja, de que ese cuerpo no era Zapata, “pues no tenía el lunar cerca de los ojos, ni el dedo mocho de una mano, que se lo hizo con una reata”.

Sin embargo, los carrancistas, dijo, amenazaron de muerte a quienes no reconocieran el cadaver como el del Caudillo del Sur, el que posteriormente fue inhumado al pie del monumento que se erigió en Cuautla, Morelos.

Después de la ceremonia se ofreció un convivio, en el que departieron líderes campesinos y de los trabajadores, así como de sus familias.