Redacción

El director del Instituto, Antonio Chaurand Sorzano, invitó a los estudiantes a luchar por una mejor sociedad.

Estudiantes de las Orquestas Comunitarias de Rincón de Tamayo y San Miguel Octopan, del Instituto de Arte y Cultura de Celaya, presentaron su primer repertorio a través de una convivencia donde fue invitada la Orquesta de Valle de Santiago.

Más de cien estudiantes se reunieron en la secundaria Nezahualcóyotl de la comunidad de Rincón de Tamayo, para conocerse y mostrar sus avances en miras de un primer concierto.

Durante este primer encuentro el director del Instituto de Arte y Cultura, Antonio Chaurand Sorzano, destacó a los jóvenes la trascendencia de ser parte del proyecto y así abrir las posibilidades de generar cambios favorables para sí mismos y las personas que les rodean, principalmente niños y jóvenes para los que pueden ser un ejemplo de vida, sobre todo, frente a la situacion de violencia e inseguridad.

Resaltó que estar en una orquesta y llegar a ser un músico profesional no es imposible, pero sí, una convicción que requiere de trabajo, constancia y disciplina.

“Se trata de responsabilidad, responder a las exigencias y tener el gusto, de esta manera todos podrán lograrlo, me emociona y entusiasma ver como están tocando, los invito a que sigan haciendo el esfuerzo, que contagien a otros niños y jóvenes, esto realmente es una vacuna contra lo malo que pasa en nuestro mundo”.

El director de las Orquestas Comunitarias, Antonio Anguiano, junto con los profesores David Rizo, Emanuel Ramírez, José Fávila y Ridkey Iván, trabajaron con los estudiantes por un año empeñándose en el tema de valores y desarrollo humano, toda vez que el proyecto tiene de fondo un objetivo social.

Antonio Anguiano informó que se invitó a la Orquesta de Valle de Santiago porque sus objetivos tienen similitud y después de tres años de creación, pueden ser una guía para los niños y jóvenes de Rincón de Tamayo y San Miguel Octopan, quienes apenas tienen seis meses con su instrumento.

Destacó que es motivador como los 73 estudiantes de las orquestas del Instituto, han logrado resultados visibles en desempeño y actitud, “la idea es que tengan la

oportunidad de conocer a sus compañeros y hermanos, la posibilidad de encontrarse para ensayos seccionales con otros jóvenes de un mismo instrumento, lograr ensamblarse y trabajar en la integración”.

El encuentro se llevó por más de cinco horas donde los maestros orientaron a los estudiantes a la interacción, el juego y la convivencia.

Cabe recordar que este proyecto es posible gracias a la iniciativa “Mecenas por la Paz”, realizado a través de la donación de instrumentos, impulsada por Antonio Chaurand Sorzano, actual director del Instituto de Arte y Cultura de Celaya.

Lo anterior se fortalece con las Caravanas Comunitarias que suman cerca de 50 intervenciones anuales en la zona rural, una vez que los ejes de la gestión se enfocaron en la inclusión y el desarrollo humano.

“Llegar hasta el último rincón de Celaya, donde todos y todas tengan oportunidad de conocer otras realidades para el desarrollo”, recordó el director del Instituto.