Redacción

Por medio de la Dirección General de Protección contra Riesgos Sanitarios, el Departamento de Productos, Servicios y Salud Ambiental Proyecto Atención a Emergencias Sanitarias el secretario Daniel Diaz Martínez informó que se han reforzado las acciones, previa y durante la realización de este evento para proteger a la población asistente contra riesgos sanitarios asociados a la distribución, manejo y suministro de alimentos y bebidas, así como a las condiciones de saneamiento básico del recinto ferial y las inmediaciones.

Se impartió capacitación, sobre NOM-251-SSA1- 2009 Buenas prácticas de higiene para el proceso de alimentos, a 125 personas de la Marca Guanajuato en las instalaciones de Poliforum, donde además se entregó a cada asistente kit de cubre bocas, cubre pelo, guantes, frascos de plata coloidal, posters de no venta de bebidas alcohólicas a menores de edad, posters de manejo de alimentos, y bolsas ecológicas.

Así mismo por 3 días se realizaron pláticas con el Patronato de la Feria Estatal de León y los representantes de los comerciantes sobre el Manejo Higiénico de los alimentos y saneamiento básico a 669 manipuladores de alimentos participantes.

Con la finalidad de que en cada establecimiento con servicio de preparación de alimentos instalado se observe limpieza del mobiliario y las instalaciones y se asegure la calidad de las materias primas, así como las buenas prácticas de higiene y manufactura que garantizan la inocuidad de los alimentos.

Durante el evento y con el propósito de difundir el cumplimiento de la Normativa Sanitaria vigente y aplicable e identificar puntos de riesgo en las Instalaciones de la Feria León se realizaran visitas tanto de evaluación como de verificación a las instalaciones de la Feria y a los establecimientos con servicio de preparación de alimentos; establecimientos de servicios de salud (consultorios, ópticas y ambulancias); sistemas de abastecimiento de agua y establecimientos en materia de tabaco instalados.

Aplicación de medidas de seguridad necesarias en caso de detectar riesgos sanitarios inminentes.

Monitoreo de la calidad del agua para uso y consumo humano, a través de las determinaciones de cloro residual libre y de la realización de pruebas rápidas de Colilert, y en caso de ser necesario la cloración de depósitos de agua.

Y toma de muestras ambientales, de agua para uso y consumo humano, de alimentos preparados, de bebidas alcohólicas, de agua y hielo purificados para su análisis correspondiente en el Laboratorio Estatal de Salud Pública del Estado.