Redacción


Un cordial saludo a todos los fieles que peregrinan en nuestra Diócesis de Celaya y a  todos   los  hombres y  mujeres de buena voluntad.

Me dirijo  a todos ustedes  para invitarlos a que se sumen a orar de modo permanente por la Paz y la Reconciliación, sin olvidar qué debemos hacer obras que nos ayuden a construir la paz.

Pido nos unamos en un signo común, además de las misas, otros actos litúrgicos piadosos, invito a que todos los días a las cinco de la tarde hagamos un alto en nuestra actividad y juntos a una sola voz recemos un Padre Nuestro una Ave Maria, pidiendo al Señor por la Paz la Reconciliación.

Exhorto a los sacerdotes que en las misas de domingo inviten a los fieles a unirse a éste signo de unidad de fe en bien de la Paz de nuestros pueblos. Además hagamos que en los templos suenen las campanas todos los días a las cinco de la tarde, pongamos una alarma en nuestro teléfono celular para que a esa misma hora nos recuerde unirnos en oración por la Paz y la Reconciliación.

Iniciemos este próximo domingo 8 de septiembre fiesta de la natividad de la Virgen Maria, sin olvidar hacer diariamente obras concretas que nos lleven a la construcción de la Paz y a la promoción de la reconciliación.

Que nuestra Madre Santísima nos alcance de su Hijo la Paz para nuestros corazones, para nuestras familias, para nuestras comunidades y para nuestros pueblos.

•Que en Cristo Nuestra Paz, México tenga Vida Digna•

Dios les bendiga.

S.E.R.Mons.Benjamín Castillo Plascencia

Obispo de la Diócesis de Celaya