Redacción

En ocasiones la población confunde lo que es una bebida energizante con las hidratantes. En la actualidad, algunos jóvenes acostumbran combinar las bebidas energizantes con alcohol, lo cual representa ciertos riesgos para la salud, señaló Marisela Rendón Bailón, nutrióloga de la Unidad de Medicina Familiar (UMF) No. 53 del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en Guanajuato.

“Cuando hablamos de bebidas energizantes nos referimos a bebidas sin alcohol. Éstas ofrecen al consumidor algunas virtudes estimulantes regeneradoras para fatiga y agotamiento, aumentan la habilidad mental y prometen desintoxicar el cuerpo”, informó. Comentó que están compuestas principalmente por agua carbonatada, carbohidratos, cafeína y aminoácidos como la taurina, además de algunas hierbas energizantes.

Dijo que esta clase de bebidas al ingerirlas en grandes dosis conllevan riesgos para la salud como dolor de cabeza, problemas para conciliar el sueño, temblor, malestar gastrointestinal y efectos laxantes. Son altas en contenido calórico, lo que favorece el aumento de peso. Además, al ser combinadas con bebidas alcohólicas, incrementan el riesgo de algún padecimiento cardiovascular.

La nutrióloga del IMSS comentó que la cafeína en dosis muy altas estimula el sistema nervioso central, generando nerviosismo, problemas digestivos y arritmias cardíacas. Los principales consumidores de estos productos son personas de entre 20 y 35 años de edad. Lo anterior debido a que el producto promete cierta relajación y es utilizado para aminorar estrés por trabajo o estudios.

Rendón Bailón recomendó a los jóvenes recurrir a la activación física y alimentación saludable para reducir los niveles de estrés de una mejor manera sin poner en riesgo la salud. Los invitó a acudir a su UMF para recibir asesoría en nutrición e información sobre los productos que pueden generarles algún problema.