La Asociación Cabalgadores del Bajío denunció un presunto conflicto de interés dentro de la Dirección de Desarrollo Social de Celaya, acusando que el coordinador de Desarrollo Rural, Fernando Cuarenta Pantoja, habría beneficiado a su tío con un remolque para transportar caballos, apoyo que previamente había sido negado a miembros de la agrupación.
Al respecto, el alcalde Juan Miguel Ramírez Sánchez ordenó una revisión exhaustiva al afirmar: “Si se cumplió con los parámetros, no va a haber problema; si no se cumplieron, sí va a haber problemas”.
Ramírez Sánchez explicó que los apoyos se asignan mediante información recabada en campo por los promotores y procesada en un sistema que determina la elegibilidad de los beneficiarios. Aun así, reconoció la complejidad del caso: “Se presta para malas interpretaciones… pero si se hizo todo bien, no va a haber problema”, aseguró.
El alcalde destacó el arraigo comunitario del funcionario acusado: “El abuelito de él era uno de los principales líderes de San Juan de la Vega… es una persona con mucho arraigo en el medio rural”. Sin embargo, subrayó que eso no puede influir en decisiones institucionales.
Además, adelantó que pidió revisar otras posibles anomalías: “Me dijeron que también tiene como cuatro irregularidades más. Le pedí a Valentín que las viera y qué me comente”, indicó.
Ramírez Sánchez insistió en que actuará con cautela debido a la estructura social de las comunidades rurales: “No quiero cometer una injusticia de despedir a alguien porque ahí todo el mundo es familiar… en una comunidad la mitad son familia”, explicó.
Aseguró que, si se determina que hubo violaciones a los criterios del programa, se aplicarán las sanciones correspondientes.
Por su parte, la Asociación Cabalgadores del Bajío exige que el municipio transparente completamente el proceso y esclarezca por qué el remolque fue otorgado a un familiar del funcionario mientras a ellos se les negó. El gobierno local prevé contar con un informe preliminar esta misma semana.

