En un espacio lleno de voces, historias y valentía, la Regidora, Selene Naylea Valencia Hernández, encabezó el Primer Congreso “Ser Mujer”, una iniciativa impulsada por el Instituto Municipal de las Mujeres de Celaya que reunió a niñas, mujeres jóvenes y adultas, con un propósito común: escucharse, acompañarse y fortalecerse.
Este congreso no fue solo un evento, fue un acto de conciencia colectiva.
Uno de los momentos más conmovedores fue la ponencia “Buscando Justicia para Mariana Lima”, impartida por Irinea Buendía, quien, desde su historia de lucha, nos recordó que la búsqueda de justicia en México no es solo un proceso legal, sino un camino lleno de dolor, resistencia y amor inquebrantable. Su voz representa a muchas otras que aún esperan ser escuchadas.
Asimismo, la charla “Sistema Prostitucional”, presentada por Mónica Soto Elizaga, abrió un espacio necesario para reflexionar sobre las estructuras que históricamente han vulnerado a las mujeres, invitando a cuestionar, comprender y actuar desde una perspectiva crítica y humana.
Los talleres ofrecieron momentos íntimos de conexión y autoconocimiento.
🌿 “Feminismo Íntimo”, impartido por Angélica Medina Filoteo, permitió a las asistentes mirar hacia dentro, reconociendo su historia, su cuerpo y su voz como territorio propio.
💜 “Todo Inicia en tu Cuerpo”, guiado por la activista Arantzazú Laguna de Casa Zomalli, nos recordó que sanar también es habitar el cuerpo con dignidad, respeto y amor.
El encuentro también integró espacios de acción y expresión: desde una clase de defensa personal —recordándonos que el autocuidado también es resistencia— hasta la belleza y fuerza cultural del ballet folklórico, que nos conecta con nuestras raíces y nuestra identidad.
Hoy más que nunca, es necesario crear estos espacios.
Porque ser mujer en nuestro contexto implica desafíos profundos, pero también una enorme capacidad de reconstrucción colectiva.
Este congreso dejó algo claro:
cuando las mujeres se reúnen, no solo comparten historias… construyen futuro. Sigamos generando espacios donde la voz de cada mujer importe, donde la justicia no sea una excepción, y donde el acompañamiento sea una constante.

