Se realizan gestiones ante instancias migratorias y la Embajada de Estados Unidos para definir la situación legal y el posible proceso de repatriación de un ciudadano de origen estadounidense “El Gringo” que se encuentra en condición vulnerable en la zona centro de la ciudad, informó, el presidente municipal, Juan Miguel Ramírez.

De acuerdo con lo informado, el Municipio de Celaya ya inició los trámites correspondientes para conocer si la persona cuenta con doble nacionalidad, estadounidense y mexicana, lo cual será determinante para establecer el tipo de responsabilidad y el apoyo que se le pueda brindar. En caso de confirmarse la nacionalidad mexicana, el municipio asumiría una mayor responsabilidad; de lo contrario, se buscaría la repatriación para que reciba atención en Estados Unidos.

Las autoridades explicaron que el individuo ha sido atendido en diversas ocasiones por personal médico; sin embargo, de manera recurrente se niega a recibir tratamiento y ha abandonado los hospitales por voluntad propia, lo que ha dificultado su seguimiento clínico. Además, se reportaron episodios de agresión, incluido uno reciente contra personal de salud, situación que ya es atendida por instancias correspondientes, con acompañamiento de la Policía de Género y otras áreas especializadas, dado que se requiere un intermediario para este tipo de casos.

Se confirmó que familiares del ciudadano se comunicaron recientemente con instancias municipales, lo que abre la posibilidad de coordinar una solución integral desde un enfoque humanitario. No obstante, se reconoció que el tratamiento médico que requiere no es sencillo ni económico, y que actualmente no existe un albergue municipal especializado para atender este tipo de situaciones.

El municipio señaló que mantiene coordinación con el Gobierno del Estado, con el que existe un convenio para canalizar apoyos en casos que rebasan las capacidades municipales. 

Finalmente, el alcalde, Juan Miguel Ramírez hizo un llamado a que, una vez aclarada la situación migratoria, se trabaje de manera conjunta con la familia y las dependencias correspondientes para garantizar atención médica adecuada y evitar nuevos incidentes en espacios públicos del primer cuadro de la ciudad.