La evaluación de alternativas para el Acueducto Solís-León no representa, por ahora, un riesgo para el abastecimiento de agua de Celaya, aseguró el alcalde Juan Miguel Ramírez Sánchez.
Luego de que la presidenta Claudia Sheinbaum señalara que el proyecto continúa en evaluación, el alcalde reconoció que su avance depende de las negociaciones con los usuarios de la Presa Solís, pero dijo confiar en que finalmente se concrete.
“Yo confío en que va a ser el proyecto porque hay que buscar darle soluciones a los acambarenses, porque ese distrito de riego es muy importante para ellos”, afirmó.
Sin embargo, Celaya ya contempla alternativas en caso de que no pueda utilizarse el agua de Solís. Una de ellas es recibir el recurso de El Realito.
Ramírez Sánchez explicó que esta opción no modificaría los recursos municipales previstos para distribuir el agua, ya que los mil millones de pesos contemplados para llevarla desde el punto de entrega hacia las colonias se mantendrían.
El alcalde señaló que el agua llegaría por la zona sur de la ciudad y el municipio tendría que construir la infraestructura para llevarla hacia el norte y otras zonas.
Mientras se define el proyecto, el gobierno municipal mantiene acciones como la limpieza de canales y del río, además de analizar alternativas para el tratamiento del agua.
Aunque reconoció que el acueducto se ha retrasado, confió en que esto no encarezca las obras que corresponden a Celaya

